Black Diary
Vol. 1
Me desperté. El simple hecho de abrir los ojos para volver a sumergirme en este asqueroso mundo para mi era una tortura. Pensé en lo divertido que sería morir y evitar este amargo despertar, día tras día. Me animé.
Llovía, de vez en cuando se podía escuchar un trueno, en pocas palabras: Era un día estupendo.
Sin embargo, mi buen humor no duró mucho. Si es que ya me di cuenta hace mucho de que no hay días perfectos. No, no me ocurrió nada, simplemente decidí que el siple hecho de que el tiempo sea bueno no es digno de merecerse mi buen humor.
Salí de casa a dar una vuelta por esta aberración que llaman ciudad, aprovechando la ausencia del tan dañino para mi piel sol.
Esto me hizo pensar, ¿Podría una insolación bien fuerte producir un cáncer mortal en mi delicada y fantasmagórica dermis?
Algún día lo probaré.
Sol malvado,
mi piel has quemado,
y me has obligado,
a abandonar el prado.
No es que lo lamente, la verdad. Estoy más que acostumbrado a la vida en las penumbras. Sin embargo, esto hace que mis amigos me llamen vampiro... ¡Y a mi no me gusta Crepúsculo!
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